Medidas de ahorro a largo plazo


Hablando de ahorro, instintivamente se piensa en reducir gastos, prescindiendo o disminuyendo algunos servicios, buscando proveedores más baratos o revisando los contratos en busca de una mejor oferta en servicios, suministros y seguros. Siendo es lo que más se usa, aunque no lo más efectivo. En la mayor parte de los casos hay que ir un poco más lejos e invertir algo para conseguir un ahorro permanente. Para ayudar a las Comunidades de propietarios a iniciar el camino del ahorro a largo plazo, recomendamos varias medidas de ahorro:

1. Revisar el aislamiento del edificio. Ventanas con doble acristalamiento y carpinterías con rotura de puente térmico, dobles puertas en los portales, ventanas de escaleras cerradas y sistemas automáticos de cierre, reducen notablemente las pérdidas de calor del edificio, son medidas que exigen una gran inversión que a la larga producen importantes ahorros y mejoran la calidad de vida en las viviendas, además existen ayudas que pueden favorecer su instalación con inversiones muy ajustadas.

2. Estudio de consumos y renovación de la iluminación. Empezando por realizar un estudio dónde se identifiquen todos los puntos de consumo del edificio, para conocer cual es el alcance y las medidas que conviene adoptar, conocer la situación permitirá reducir consumos innecesarios, analizar la iluminación adecuada para cada zona y aprovechar mejor la luz natural. Sustituir las lámparas incandescentes por bombillas de bajo consumo y –donde sea posible– bombillas LED, estableciendo un plan que permita ir cambiando estos elementos paulatinamente.

3. Estudiar todos los contratos y actualizarlos, asesorándose con un experto sobre la firma más adecuada, para intentar acogerse a la discriminación horaria o a la implantación de maxímetros que permitan reducir la potencia, reduciendo de esta forma el coste de los suministros, aunque no se produzcan cambios en el consumo.

4. Utilizar eficientemente los ascensores instalando maniobra selectiva para que siempre se active el más cercano al punto de llamada cuando haya más de un ascensor, reduciendo los viajes en vacío.

5. Regular y realizar el mantenimiento de la calefacción y el agua caliente son los pilares fundamentales del ahorro en este servicio al que suele dedicarse más de la mitad del presupuesto. La regulación debe hacerse en el punto de producción, con una sonda exterior que controle la impulsión al circuito de calefacción en función de la temperatura ambiente y centralita reguladora, y en los de consumo, con termostatos adecuados a las diferentes estancias.

6. Controlar el consumo de agua en los elementos comunes. Hay que empezar por conocer el consumo actual, seguir su evolución, revisando las instalaciones comunitarias y analizando los hábitos de consumo, para implantar los cambios tecnológicos que sean necesarios aprovechando además, en lo posible, el agua de lluvia en las zonas ajardinadas.

7. Contar con expertos, como Avanza Gestión Integral de Inmuebles SLL, para las obras importantes (rehabilitaciones, ITE, humedades generalizadas, reparaciones de cubiertas y fachadas, etcetera) que asesore a la Comunidad sobre las causas y posibles soluciones de los problemas constructivos existentes.

8. Buscar alternativas de financiación. Obtener ingresos atípicos, individualizar los gastos hasta donde sea posible y acogerse a las múltiples subvenciones ofrecidas por comunidades autónomas y ayuntamientos para determinadas obras e inversiones, son alternativas de financiación que deben estudiarse y aplicarse en la medida de la posible. Los ejemplos van desde la venta o el alquiler de la vivienda del portero cuando este se jubila, pasando por el arrendamiento de la fachada o la azotea para la instalación de publicidad hasta la cesión de imagen de la fachada o elementos comunes para rodajes cinematográficos o televisivos.